Lo que hoy nos corresponde es aprobar la ley que formalizará la abdicación

Jun 11

Mi discurso en el Congreso de los Diputados sobre el debate de la ley orgánica de abdicación del rey Juan Carlos (11/06/2014):

Al abordar el debate de esta Ley Orgánica, podría comenzar hablando de los errores que se han cometido por unos y otros…; de la improvisación que parece haber rodeado un  proceso de tanta importancia…; de si este momento llega pronto o tarde…; incluso de la gran aportación del Gobierno a la doctrina constitucional de los estados modernos, con la creación de esta “Ley-Orgánica-Telegrama”… Podría también recordar que desde nuestro Grupo hemos venido pidiendo que se abordara con normalidad el desarrollo del Título II de la Constitución en todo lo referente a la Jefatura del Estado, y que una vez más los temas se han dejado pudrir hasta que no queda otro remedio… Pero ya habrá ocasión para todo ello, porque lo que hoy nos corresponde es aprobar la Ley que formalizará la voluntad de abdicar expresada por el Rey Juan Carlos I.  Hagamos pues nuestro trabajo. En los más de dos siglos de historia constitucional de España no ha sido muy frecuente asistir con normalidad al relevo de la Jefatura del Estado; en nuestra maltrecha historia democrática los sobresaltos han sido, lamentablemente, la moneda de curso. Por eso queremos resaltar que nuestra cita de hoy es con lo mejor de nuestra Historia: la conquista de la normalidad y estabilidad institucional, precisamente lo que no hemos tenido en nuestros dos siglos de convulsa vida política. Decía Ortega y Gasset que hay que estar “a la altura de los tiempos”; eso es precisamente lo que los españoles, a los que en esta sede representamos, esperan de nosotros.

Hoy se impone que cada cual esté a la altura de su responsabilidad, a la altura de este momento ciertamente histórico que nos ha correspondido vivir.  Desde Unión Progreso y Democracia hemos hecho público nuestro reconocimiento a la figura del Rey Juan Carlos – nuestro primer monarca realmente parlamentario-  y a su innegable papel durante la Transición y para la consolidación de la democracia. Él supo entender las demandas de una sociedad española que había aprendido de los errores del pasado y estaba decidida a impedir que se repitieran los fracasos colectivos que costaron sangre, frustración y atrasos, y se puso del lado de los que queríamos construir una España plural y democrática, unida en la diversidad e integrada en Europa. Con sus aciertos y errores, con sus luces y sombras, el Rey Juan Carlos cumplió con su obligación y justo es que hoy se lo reconozcamos.

Hoy no es el día para discutir sobre la forma del Estado, para preguntarnos si Monarquía o República. La pregunta correcta es Constitución, sí o no. Y la respuesta, como no podía ser de otro modo, ha de ser: Si. Porque hoy, como ayer, es el día para cumplir y hacer cumplir la Constitución que todos los españoles aprobamos en referéndum hace más de 35 años. Hoy, como ayer, es momento de recordar que el respeto a esta Constitución ha llevado a España al periodo más largo de prosperidad, estabilidad y libertad que hemos conocido los españoles, incluida la Segunda República.

Lea aquí el texto completo del discurso

Share