¿SERÁ VERDAD QUE LOS VOTANTES DEL PSOE SE HAN DESPERTADO DEL HECHIZO?

Oct 05

buscando-un-principeDigo esto a propósito de la encuesta que El País publicó ayer sobre intención de voto de los españoles y, particularmente, sobre la valoración que recibe la política del Gobierno y los líderes del partido del gobierno y del que oposita para sustituirle. Es verdad que la muestra es pequeña el método no es el más fiable (sólo 500 encuestas telefónicas), pero coincide en lo sustancial con otra –mucho más amplia y más fiable metodológicamente– realizada por el Instituto Noxa para La Vanguardia y publicada también ayer.

¿Será verdad que los tradicionales votantes del PSOE ya se han dado cuenta de que  la rana no es  otra cosa que una rana? ¿Será verdad que los votantes del PSOE (particularmente los afiliados del partido) empiezan a ser conscientes de que este personaje va a liquidar en diez años a un partido centenario? ¿Será verdad que hay muchos votantes del PSOE que piensan que la rana en vez de príncipe les ha salido cocodrilo?

Y es que ambas encuestas coinciden en la calificación negativa que los ciudadanos otorgan al Presidente del Gobierno y a su política; pero, sobre todo, coinciden en la negativa valoración que sus votantes otorgan al otrora intocable ZP.  Y es que más allá de los énfasis (al fin y al cabo Julián Santamaría, el director del Instituto Noxa, es un viejo socialista y los de Prisa están ahora algo mohínos con el PSOE) los datos no pueden ser más coincidentes: el PP aventaja en cuatro puntos al PSOE y el 61% de los ciudadanos desaprueba la gestión de Rodríguez Zapatero.

Pero lo más interesante, lo que significaría verdaderamente un vuelvo, es que parece que a los votantes del PSOE se les ha caído la venda y han descubierto, por fin, que el rey (el suyo, se entiende) está desnudo. Y es que si bien la mayoría de votantes socialistas (55%) apoya la decisión del Gobierno de subir los impuestos, la cifra de los que no la ven justificada alcanza el 40%.Y lo que es más duro para José Blanco, Leyre Pajín y los cien mil hijos de san José Luís que recorrerán pueblos y calles de España impartiendo doctrina: a diferencia de lo que trata de transmitir el Gobierno, en el electorado socialista, es mayoritaria (38%) la impresión de que esta subida de impuestos impactará más a las rentas medias y a las bajas (37%) mientras que sólo el 17% defiende que afectará sobre todo a las rentas más altas. O sea que el eslogan de “los poderosos”, tan acariciado por la propaganda socialista no parece surtir efecto entre los ciudadanos que siguen declarándose votantes suyos.

También resulta duro para un partido que ha hecho de la propaganda su forma de gobernar descubrir que hay una amplia coincidencia en la sociedad (76%) acerca de que las propuestas del Ejecutivo contra la crisis están llegando demasiado tarde. Una crítica que también comparte ampliamente (67%) el electorado socialista.

Por último, sólo  aprueba la gestión del presidente el 32% de los españoles mientras que la desaprueba el 61%. Ese juicio negativo ha aumentado fuertemente desde julio, cuando la diferencia entre los que desaprobaban y aprobaban su actuación era de 13 puntos porcentuales.

En fin, que el panorama se empieza a poner interesante. No podemos esperar nada de los gobernantes ni de los que esperan en el banquillo a que el que está en el campo se rompa la pierna para salir a jugar. La única esperanza de sacar a nuestro país del agujero está depositada en los ciudadanos, en su capacidad para reaccionar, para comprometerse. Por eso es tan interesante el dato que aporta La Vanguardia sobre la situación de nuestro partido: UPyD multiplicaría por cuatro –en votos y en escaños– el resultado obtenido hace apenas año y medio. Y por eso resulta también significativa una encuesta que ha abierto ese mismo periódico: preguntados por a quien votarían si ahora mismo hubiera elecciones, gana por goleada la respuesta de aquellos ciudadanos que optan por un tercer partido, ni el PSOE ni el PP. Es verdad que en ese “otro partido” caben varios; pero ahí estamos, en todo caso, nosotros.

Nunca ha estado tan claro que somos un partido cada vez más necesario y cada vez más útil.  Nuestros adversarios son plenamente conscientes  de ello y por eso nos bombardean a babor y a estribor. Pero ellos, acostumbrados a los grandes navíos, desconocen la fuerza y la versatilidad de las piraguas. Desconocen la capacidad de reacción de los tripulantes que tienen claro el rumbo y nunca dejan de sentir el agua en sus manos.

Os doy las gracias a todos los que remáis cada día con más fuerza y con más inteligencia para que el barco llegue a buen puerto. Os agradezco el tesón, la alegría con la que hacéis vuestro trabajo, la generosidad con la que os implicáis cada día. Gracias, mis queridos compañeros de viaje.

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